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Historia

La privilegiada situación geoestratégica de Puerto Serrano posibilitó pronto su asentamiento, lo que ha dejado numerosas huellas en este término municipal.

Sus orígenes se remontan a tiempos prehistóricos y sus tierras han sido testigos del asentamiento de diferentes culturas.

Esta ocupación ininterrumpida obedece a las características geográficas que confieren al lugar unas favorables condiciones de habitabilidad, como son, entre otras: la proximidad el río Guadalete, la posición estratégica en la que se encuentra (zona fronteriza), y a su vez, por ser nexo entre distintos términos.

 

Prehistoria

Los hallazgos de herramientas de piedra fabricadas por el hombre, evidencian que el hombre cazador- recolector durante el Paleolítico Medio en Puerto Serrano, frecuentó la orilla del río Guadalete para recoger cantos rodados y transformarlos en herramientas.
Así lo evidencian las piedras encontradas en este lugar, las cuales nos delatan que los habitantes de esta zona preferían los cantos de sílex, sobre todo los de color blanco-rosado y negro, y los de proto-cuarcita, de color marrón.

Son tres los yacimientos encontrados en esta localidad con numerosas herramientas de este tipo: el yacimiento de la Plaza Diamantino García, el yacimiento de La Redondilla (junto al antiguo vertedero) y el de El Hijuelo (junto al molino del mismo nombre).

 

Edad de los Metales

En esta época, comprendida ente el año 3.000 y el 8.000 a.C., son muchos los restos materiales fabricados por el hombre encontrados en esta localidad y en sus alrededores más cercanos, como son recipientes realizados en arcilla cocida e industria lítica (piedras talladas que servían como herramientas).

 

Edad de Bronce

De este periodo (1.900-1600 a.C.) es del que se tiene más información, gracias a las investigaciones realizadas en la Ermita del Almendral y en la Fuente de Ramos.

En estos lugares existen cuervas artificiales que fueron talladas por el hombre, hace aproximadamente 3.000 años, aprovechando oquedades naturales existentes en la roca, para enterrar a sus familiares en especie de panteones. Estos sepulcros forman parte del fenómeno denominado “Megalítico”.
Se trata de un gran cementerio, que abarca una extensión de 211.250 m2 y que se extiende por la ladera Sur del Cerro de Los Castillejos, desde la Ermita de Santa Mª Magdalena hasta más debajo de la Fuente de Ramos.
Por ahora se han encontrado por esta zona siete cuevas artificiales, aunque no se descarta la existencia de otras.

Una de estas cuevas, la más conocida, es la que se encuentra en la ermita del Almendral, justo al lado de donde se venera a la Santa todos los años en la romería de Julio. Allí se hallaron gran cantidad de huesos, acompañados de vasijas, puntas de flechas y cuentas de collar.

fuente2En Fuente de Ramos, fue donde se empezaron las primeras investigaciones pertenecientes a la edad del Bronce. Las restantes cuevas se encuentran aquí.
Fuente de Ramos, de formación caliza con abundante oquedades en forma de cuevas y abrigos, debe su nombre a un manantial de gran caudal que surge de la misma roca caliza, junto a las cuevas. Ésta fue una de las fuentes del pueblo a las que acudían las mujeres a lavar.

De todas estas cuevas se deduce que fueron utilizadas como enterramiento por las comunidades que allí habitaron durante esta época (hace casi 4.000 años). Estas comunidades aprovecharon las cuevas naturales y las transformaron en enterramientos colectivos, en los que enterraron miembros del mismo grupo emparentados por lazos de consanguinidad, con algunas de sus pertenencias. Todos los enterramientos presentan estructuras similares: pasillo, cámara central y nichos laterales.
Estos enterramientos se encontraban muy cerca del pueblo.

Sabemos que estas comunidades vivían en aldeas al aire libre, en chozas construidas de piedra y materia vegetal. Practicaban una economía basada en la agricultura y la ganadería, completando estas actividades con la pesca, la caza y la recolección de frutos silvestres.

 

La edad de Hierro

Durante los últimos años de la Edad de Bronce, estas comunidades entraron en contacto con varios pueblos llegados del Mediterráneo Oriental: fenicios y griegos, pueblos que provocaron fuertes cambios en la cultura y las costumbres autóctonas, entre ellos el uso del hierro.

En la Ermita del Almendral, Cerro Poley, el Castellar, La Sombrerera y Pozo Amargo se han encontrado vestigios arqueológicos de esta época: cerámicas, ánforas de saco, cerámicas realizadas a torno que por el color de las pasta empleada se conocen como “grises” y cerámicas pintadas policromas.

Todos los asentamientos de esta época se establecen en cerros y promontorios elevados, en una búsqueda clara de lugares estratégicos en cuanto a defensa y control del territorio.
La época romana

La entrada de Puerto Serrano en el mundo romano se efectúa mediante un cambio en las estrategias de poblamiento. Se abandona las zonas montañosas de Pozo Amargo, El Castellar, ... y se ocupa ahora la vega del río Guadalete, justamente en una zona de vado y de llanura.

La ciudad romana formada en Puerto Serrano se llamó Marciago. Este nombre, según algunos investigadores, puede venir de la deformación de la palabra Marciano, que aparece en algunos ladrillos o placas de cerámicas halladas en el yacimiento moronense de Balbuán, a pocos kilómetros de Puerto Serrano. En estos ladrillos aparece una inscripción que dice: SALVO EPISC(O)PO MARCIANO.
Algunos autores coinciden en señalar que Marciano eres un obispo astigitano (de Écija) que vivió en los últimos años del siglo VI d.C. y primeros del VII d.C., que fue depuesto de su sede entre los años 622 y 624 con acusaciones tan graves como haber hablado en contra del rey, por vivir con una esclava llamada Bonella y de haber consultado a una adivina sobre la vida del rey y su futuro.

Este polis romana se situaba en el lugar actualmente conocido como “Huerta del Médico”, donde durante unas remociones de tierra aparecieron pavimentos de mosaicos, tn_FotoPueblo_x3xladrillos romanos de distintos tipos, fragmentos de cerámica común, etc.
También parece que en este lugar apareció una escultura de mármol que representa a Attis, que es una divinidad oriental cuyo nombre va unido de forma inseparable a la diosa Cibeles y su leyenda. Attis eres un bello pastor frigio por el que la diosa concibió un amor apasionado pero platónico. Cibeles le puso a cargo de su culto y le ordenó que fuera casto. Sin embargo Attis traicionó su promesa: se casó con la ninfa Sagaratis.
Indignada, Cibeles mató a su rival e hizo enloquecer al infortunado pastor quien, en una crisis se mutiló. Se cuenta que la diosa arrepentida, resucitó a Attis bajo la forma de pino.

También se han recogido restos de materiales constructivos romanos, como ladrillos, ánforas, etc, en el río Guadalete, junto a la población actual de Puerto Serrano.

Asimismo, desde tiempos inmemorables, se recuerda la presencia en distintos lugares del pueblo de una columna de mármol rojo decorada con incisiones, similar a algunas halladas en el teatro romano de Málaga, pero se desconoce el lugar exacto de su aparición.

fuente4Junto a la mayoría de estos asentamientos, en forma de villae, aparecen los correspondientes cementerios o necrópolis. Se conocen varios grupos de enterramientos diseminados por todo el término: en la “Huerta de Murillo”, en las proximidades de “El Chaparral” o La Sombrerera.
En la Ermita del Almendral se han encontrado un conjunto de 9 estructuras, 7 de las cuales corresponden a enterramientos que fueron practicados en oquedades rectangulares labradas en la base del cerro. En el interior de estas fosas se introducía el cadáver del difunto junto con su ajuar.

 


La época hispano-musulmana

La ubicación del término de Puerto Serrano como zona de paso y encrucijada de caminos, vuelve a ser un factor de gran importancia para el desarrollo de los procesos históricos. El paso de visigodos y diferentes comunidades islámicas por estas tierras, procedentes de la costa gaditana y malagueña, atravesando Ronda hacia las campiñas sevillanas y gaditanas, tuvo que ser constante.

De esta época han sobrevivido alguna alquerías (casas de labor) con sistemas de almacenamiento, así como restos constructivos de carácter rural, el cual se conoce con el nombre de la “Ermita de la Gloria” perteneciente a la Edad Moderna.
Allí sen han encontrado gran cantidad de restos arqueológicos, industria lítica pulimentada, y fragmentos cerámicos de muy variada tipología. También, durante la construcción de la Ermita en 1972, se halló en el interior de la cuerva una moneda de plata almohade.

Por tanto, después de todo lo hallado, se podría decir que la ocupación musulmana de la Ermita es una ocupación rural, relacionada con la explotación agrícola de la campiña del Guadalete, situada entre la chora moronense, donde se situaría el segundo imperio bereber más adelante, el cual estableció como su capitalidad Isvililla (actual Sevilla), provincia a la que Puerto Serrano perteneció históricamente y de la que se disgregó en época reciente.

Estos habitantes almohades de la Ermita se enterraron en un lugar próximo, conocido como Fuente de Ramos. Se excavaron veintisiete fosas, entre las cuales sólo trece conservaban restos humanos. Los cuerpos estaban colocados recostados sobre el lado derecho, la cabeza quedaba siempre mirando al Sur y los pies al Norte, con la cara en dirección al Este (a la Meca).

 

La independencia de Morón

Esta zona se serranías fue conquistada por Fernando III el Santo. Fuero los vecinos de Morón de la Frontera, una vez conquistada esta zona, los que pidieron permiso a la Corona para establecerse aquí en el año 1615.

Ginés Serrano de Molina y Cristóbal de Angulo Gumiel fueron los que reunieron a los vecinos de esta pequeña aldea que formaron y le pusieron el nombre de Puerto Serrano.

Debido a su situación estratégica, como se ha mencionado en todas las épocas de la historia de Puerto Serrano, fue centro de organización de las guerrillas en la Guerra de la Independencia. También, esta población fue muy castigada por el bandolerismo.

Puerto Serrano continuó siendo una aldea de Morón hasta que oficialmente fue eregido en villa en 1805, convirtiéndose oficialmente en 1806 y contando con un término municipal pedáneo de 3.234, 50 fanegas de tierra.
Aún así, Morón seguía nombrando al Alcalde pedáneo y a los Diputados de Justicia, llevando esto a que Puerto Serrano comenzara a pedir su autonomía en 1820.

Apoyado por la Constitución Española, el 1 de Febrero de 1821, el Ayuntamiento pide la total independencia, empezando a trabajar totalmente como autónomo reconociéndose su emancipación en 1835.